Para
buscar antecedentes históricos del Ayuntamiento, se han consultado. las
Secciones de Sigilografía en sus Series de Sellos originales e Imprentas y
dentro de éstas la parte correspondiente al Clero Regular y Secular,
Hacienda, Consejos Suprimidos, Estado y Ordenes Militares del Archivo
Histórico Nacional de Madrid. Las de Hacienda Gracia y Justicia y Estado del
Archivo General de Simancas. Los fondos heráldicos que se conservan en el
Archivo del Palacio Real de Madrid y los que se conservan. en la Real
Academia de la Historia, referentes a pueblos de España así como las
Secciones de Pleitos de Concejos y Protocolos del Archivo de la Chancillería
de Valladolid, los fondos del Catastro de Ensenada en el Archivo Histórico
Provincial de León, los del Archivo de los Condes de Luna en la Caja de
Ahorros de la misma Ciudad, los de la Catedral y los correspondientes al
Monasterio de Carrizo de la Rivera.
En el Archivo Histórico Provincial de León, se conservan las contestaciones
generales del Catastro de Ensenada por lo que se refiere al lugar de Villar
del Yermo por ellas sabemos que pertenecían al Estado o Marquesado de
Astorga, que el territorio cultivado lo era de viñas, trigo y centeno, así
como de producción de forraje escogido para las caballerías; que se criaban
ganados vacuno, lanar, mular, asnal y porcino, que contaba con 42 vecinos
más 8 residentes; que pagaban un foro a Bercianos y a Villibañe por abrevar
los ganados en sus términos, que los vecinos y residentes se dividían en
cuanto a profesión u ocupación en 2 tejedores de lienzos y estameñas, 15
tratantes en ganado asnal, 1 sastre, 1 herrero, 50 labradores, 1 miliciano,
2 pastores, 5 jornaleros y 3 pobres de solemnidad, además del párroco y 1
beneficiado, compaginando naturalmente algunos de ellos dos o más
profesiones. Existían en el lugar 57 casas habitadas y dos bodegas y había
21 cosecheros de vino y 2
molinos de linaza.
En el Archivo del Monasterio de Carrizo se conservan también algunos
documentos que hacen referencia a las tres entidades de población que
constituyen el Ayuntamiento: Hay uno de Febrero de 1.218, por el que Bricia
vendía a Don Isidoro y a otras personas una tierra junto .al reguero de
Bercianos; otro de febrero de 1.251 por el que Pedro Franco vendía a Don
Lorenzo una tierra junto al camino que iba de Carrezino a Bercianos; otro de
abril de 1.259 por el que Dª. María Gil vendía a D. Bartolomé una viña en
Villar y otro de la misma fecha por el que Martín Díez, caballero de Zotes,
vendía a Don Gonzalo Moran sus heredades en Zotes, San Salvador, Villar,
Santa María y Zambroncinos y otro de mayo de 1.275 por el que García Nuñez
vendía al mismo Don Gonzalo una viña en Pobladura lindera con otra de Juan
Bueno, de Zuares. Debiendo advertirse: que este Villar pudiera ser Villar
del Yermo o Villar de Mazarife.
En el Archivo de la Catedral de León existe un documento de 1.259
sobre la venta de unas casas en Bercianos del Páramo, así como otros
referentes a Diezmos, Apeos y contratos del mismo lugar; otro de 1.366, por
el que Enrique II mandaba a los Alcaldes de León, devolver al Cabildo
diferentes lugares del Páramo entre los que contaban Villar del Yermo y
Royuelos que fue despoblado poseído a medias por Zuares y por el ya dicho
Villar; otro de 1.308 por el que el Obispo D. Gonzalo encomendaba a Alfonso,
hijo del Infante D. Juan los vasallos de Villar del Yermo y de Abelgas y
otro de 1.347 por el que D. Enrique, Conde de Cistierna e hijo del Rey Don
Alonso escribía a Don Nuño Núñez para que no permitiese se inquietase al
Obispo y al Cabildo de León en la posesión de Villar del Yermo y otros
lugares.
En el Archivo de los Condes de Luna se conserva un documento de 11 de
abril de 1.466, por el que Doña Juana Enriquez, mujer del Conde se
comprometía a que el Infante Don Alfonso, titulándole Rey, pagase al Conde
de Valencia de Don Juan los gastos que había hecho en socorro de Oviedo a
cambio de que el de. Valencia le entregase el castillo de aquella ciudad y
obligando para ello dicha Condesa de Luna sus vasallos y derechos en
Villahornate y Bercianos; otro de 8 de marzo de 1.481 por el que la Reina
Católica ordenaba al Conde de Valencia y al Dean de León Don Luis Osorio no
perturbasen al Conde de Luna en la posesión de Bercianos; otro del 31 de
enero de 1.482, fechado en el mismo Bercianos consistente en una Pesquisa
hecha por Juan de Zamora de orden del Conde de Luna sobre caza de liebres en
Bercianos, Urdiales y Santa María del Páramo; otro también fechado en
Bercianos en 22 de enero de 1.516 consistente en otra Pesquisa que hizo
Fernando de la Huerga Merino de la Villa de Laguna de Negrillos sobre las
diferencias que habían surgido entre varios vecinos de Bercianos acerca del
corte de leña en el monte y otro de 25 de mayo del mismo año por el que
Francisco Fernández de Quiñones, Conde de Luna se obligaba a dotar a su
esposa Doña María de Mendoza, hipotecando para ello los lugares de Santa
María, Urdiales y Bercianos.
En la Sección de Sigilografía del Archivo
Histórico Nacional y Serie de Escudos en Tinta Municipales, se conserva la
impronta del. sello usado en el siglo pasado por el Ayuntamiento remitida al
Gobierno Civil de la Provincia, el 10 de agosto de 1.878 por el entonces
Alcalde Don Manuel Ferrero, en el referido sello figuraban las Armas Reales
de España, sin que se hubiera utilizado armas propias con anterioridad
puesto que el Municipio de Bercianos se había formado por segregación del
término de San Pedro de Bercianos en 1.859.
En lo que hace a
la Agricultura, que tradicionalmente ha sido la principal fuente de riqueza
de las tres poblaciones que constituyen actualmente el Ayuntamiento, se
centraba en el siglo XVIII, en la producción de forrajes escogidos para la
alimentación de los ganados caballar y asnal en los herreñales para los que
dedicaban los terrenos de mejor calidad cultivando también viñas y cereales;
a mediados del siglo pasado recogían ya gran cantidad de legumbres, los
herreñales parece se habían convertido en pastizales aprovechados a diente y
seguían cultivando la vid y los cereales; en el primer tercio de este siglo
continuaba manteniéndose la producción de cereales, vino y legumbres y hacia
la mitad del mismo se volvieron a sembrar forrajes representados, entonces
por la alfalfa y se fue intensificando el cultivo de la remolacha azucarera
gracias primero a los abundantes pozos que se abrieron en el término y luego
a la llegada de las aguas represadas en el pantano de Luna, hasta terminar
por prevalecer, ahora, sobre todos los demás cultivos.
La ganadería se
centraba, a lo largo del siglo XVIII, en la especie asnal aunque también
estaban representadas la vacuna y la lanar y debía de existir bastante
cantidad de ganado mular. La mención de numerosos vecinos del lugar de
Zuares dedicados a la compra y venta de borricos, hace pensar en la
existencia de una cuidada cabaña de garañones que se debían de exportar a la
provincia leonesa y a las vecinas.
Durante el pasado
siglo y hasta mediados de este, no parece que haya tenido la ganadería en
este término una especial importancia.
En cuanto a la
industria, sabemos por el Catastro de Ensenada que por aquí existían telares
de lienzos y paños, herrerías y molinos de linaza, manteniéndose estos
últimos a mediados del siglo pasado en que consta eran movidos mediante
mulos. Muy recientemente pueden señalarse como principales actividades
representadas destilerías, molinos de piensos, guarnicionerías, herrerías,
queserías e industrias de la madera.
En lo que se
refiere a la arqueología, son dignas de señalarse algunas imágenes,
principalmente una Virgen del siglo XIII, y ciertas pinturas en tabla del XV,
existentes, unas y otras, en la iglesia parroquial de Bercianos, habiéndose
encontrado también dentro del término enterramientos de gran antigüedad.
Cada una de las
entidades de población que constituyen hoy el municipio fue parte, y en
ningún caso la capital de tres estados distintos; así Bercianos perteneció
al Alfoz de León y señorío de Laguna de Negrillos de los Condes de Luna,
Villar del Yermo a la jurisdicción de Laguna Dalga del señorío de los
marqueses de Astorga y Vizcondes de Altamira y Zuares al de los Acuña,
Condes de Valencia de Don Juan.
Con la concentración
parcelaria de 1.952, la transformación agraria que se produjo a partir de
los años sesenta y la creación en 1.959 de un sistema de riegos a partir del
embalsamiento en 1.953 del pantano de Luna, la zona ha tenido un gran
cambio. Su paisaje de duro páramo que desde la Alta Edad Media hubo de
padecerse, pues ya se cita ocupado Bercianos a principios del Siglo X, se ha
transformado en una gran zona agrícola en los últimos cincuenta años de este
siglo XX. Hasta la llegada de las aguas del Pantano de Luna, resolvió
mediante norias y luego con motores, antes y ahora, de la agricultura del
término, cereales y remolacha azucarera, pues, en efecto, la cantidad de
pozos abiertos por kilómetro cuadrado llegó a ser aquí tan elevada en algún
momento que es de creer solo pudiese compararse con la existente en los
vecinos pueblos de Santa María del Páramo y Urdiales.